Un día como hoy, pero del año 1859, un grupo de valerosos Masones dejaban constituída la MUY RESPETABLE GRAN LOGIA DE COLÓN en la emblemática ciudad de Santiago de Cuba. Al plantar aquella semilla gloriosa de la Regularidad Masónica en la Isla, dieron inicio a uno de los capítulos más brillantes y sublimes en la historia patria, no sólo por los muchos elementos que ha aportado a la Nación durante estos 164 años de existencia en lo económico, político, social, cultural y científico; sino por el trabajo moralizador de sus Miembros, decantado del cúmulo de virtudes que la propia Institución Orgánica de la Moralidad ha puesto en sus corazones. Grandes han sido los retos que ha tenido que enfrentar la Masonería cubana a lo largo de su camino: guerras, destierros, acusaciones de Capitanes Generales, crisis económicas, mezquinas conspiraciones destinadas a dividirla, persecuciones y arbitrariedades. Sin embargo, aún se sostiene en esta Cuba nuestra como Símbolo acrisola...
De la oscuridad a la luz masónica. De los Masones Hispanos de Canada, en Quebec.